13 nov 2012

Tarta roida

Hacía mucho tiempo que tenía ganas de hacer esta tarta, todavía no me había atrevido por si el destinario se ofendía y acababan los ratones encima de mi. Pero llegó la ocasión perfecta: mi cumple. Asi nadie se iba a sentir mal y yo la podía hacer sin problemas. La rellené de natillas y mermelada de cerezas, empapada con un aroma de crema de whisky y cubierta con chocolate fondant.

  Los ratones son de pasta de azúcar y no hay siete por azar, ni porque sea mi edad. Eran los niños que había en mi cumple y quería que cada uno tuviera el suyo, creo que no les duraron más de dos minutos.
  La verdad es que la tarta fue un éxito, de hecho cuando quiese hacer un foto del corte para enseñárosla ya estaba repartida en los platos. A casi todos les pareció muy simpática, salvo a los que tienen un "cariño" especial a estos animales y no pueden ni con los de azúcar.

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